domingo, 27 de mayo de 2012

Puta.

A veces creemos ser felices, pero no es más que una simple y trabajada estratagema de la felicidad misma, un maléfico plan para hacernos creer que existe para todos nosotros, para que creamos una y otra vez que ha venido a nosotros para quedarse, aun que la realidad sea muy distinta, y deja verse para irse, y no volver. Nunca.


Otras veces creo que Felicidad no es feliz, que es una vieja arpía solitaria que no hace más que buscarse a si misma y no sabe por donde empezar. Me pregunto por dónde se buscará, y qué buscará exactamente de ella. Tal vez una expresión superlativa de si misma. ¿Se buscará en la mirada de la gente? ¿En el amor carnal? ¿En aquel niño que inocentemente juega entre la arena? Ella quiere estar presente en todos los momentos, quiere que la necesitemos, pero ella siempre está sola, no sabe acompañar a la gente aun que haya nacido para eso..


Felicidad vive en la más profunda tristeza, en la compañía de Soledad y Melancolía, sus dos únicas amigas, que nunca la abandonan. Felicidad echa de menos tiempos antiguos y tiempos mejores, donde ella era realmente importante para nosotros. Porque ella está segura de que no la necesitamos, de que ya no es importante, de que ha sido suplantada por Poder, Codicia, Avaricia... Pero seamos sinceros, en esta vida, aparte de Amor, necesitamos la certeza de que Felicidad algún día llegará a nosotros.


Pero ella no puede hacerse cargo de nosotros, porque teme de su propia existencia, porque teme desaparecer del todo para nosotros, porque teme que ya no la necesitemos nunca más.. Siempre tuve mucho rencor a Felicidad porque pensé que visitaba a todos menos a mi, que habría alguna especie de cruzada interna hacia mi. Pero ahora que la conozco mejor... ¿Cómo voy a odiar a alguien algo que ni él mismo sabe si su existencia es real? 


Ella es incongruencia en si misma. Felicidad no se encuentra, Felicidad está triste. Felicidad muere con anhelo de encontrarse.